No me gusta Menéame. Cualquiera que me conozca y haya tenido una conversación conmigo sobre Internet y pseudo-derivados, sabrá que tengo una lista negra de sitios web que no visito, no leo y no uso. Dentro de esa lista, que, por cierto, es una lista muy larga de blogs y medios, está Menéame.

En un inicio, cuando empecé bloggeando y metiéndome más en el pequeño mundo del blogging, Menéame me pareció buena idea. Fui usuario durante un tiempo y ‘meneaba’ noticias. Cabe destacar que es difícil menear una noticia que no haya sido previamente meneada, especialmente si es digna de ser noticia destacada. Tras un par de semanas, pude llegar a mi conclusión: Menéame no hace ningún favor a la blogosfera y mucho menos a la Web 2.0. Menéame es el ejemplo de manual de proyecto 2.0 fallido: empezó con filosofía startup y se convirtió en un medio masivo de noticias donde los usuarios, a su criterio, hacen y deshacen noticias, deformándolas mediante el radiomacuto, los comentarios y un sistema de votaciones un tanto extraño.

Aspectos técnicos

Aunque afrontemos primero el aspecto técnico, o incluso su filosofía: Menéame es, y siempre será, una copia española de Digg. También hay que decir otra verdad: Digg cometió un error. Gozando de éxito en Estados Unidos, tuvo la oportunidad de expandirse al resto del mundo haciendo versiones localizadas y traducidas, pero falló estrepitosamente… precisamente porque no lo hizo. Digg es un medio centrado en el ámbito norteamericano y, aparentemente, no tiene intención de dejar de serlo. La plataforma de Menéame ha sido mejorada con el tiempo, pero nunca fue una maravilla desde el principio. A parte de los detalles de implementación, que no me gustan, la forma que el usuario tiene de ‘evolucionar’ dentro de la red es un tanto pobre: un ranking basado en ‘karma’ que supuestamente evalúa tu colaboración en la plataforma, y que sube o baja según los votos de los visitantes.

Los usuarios

Ahora vamos al tema de los usuarios. El mayor problema de Menéame es su conjunto de usuarios. La plataforma se ha convertido, con el paso del años, en refugio de las mayores frustraciones en España. Las noticias se convierten en foros de debate que más se asemejan a una manifestación de domingo: anarquistas contra socialistas, socialistas contra fascistas, fascistas contra republicanos. En definitiva, en Menéame los estereotipos se convierten en realidad, donde, curiosamente, la mayor parte de los usuarios no supera los 25 años de edad y casi ninguno ha vivido las ‘gloriosas’ épocas que reivindican en sus comentarios.

Te invito, lector, a que lo compruebes por ti mismo. Hazte usuario y envía unas cuantas noticias. Prueba, si quieres, con alguna noticia de índole político y te verás con una bomba en las manos. Los votos negativos te lloverán como la espuma, muchos de ellos como castigo por ser ‘novato’ en la plataforma, y tacharán tu noticia de amarillista, spam, o incluso duplicada. No cometas el error de poner noticias deportivas: el equipo contrario te bombardeará con comentarios ácidos y sacudirán la noticia con votos negativos, destruyéndolo en la línea temporal de la plataforma.

Menéame y la deformación de la noticia

Finalmente, la razón por la que Menéame hace flaco favor a la blogosfera. Web 2.0 no es sólo colores bonitos, CSS y degradados agradables a la vista. Web 2.0 es información. Digg, como plataforma de noticias, está gestionada correctamente. El spam está bien controlado, ofrece una API más que satisfactoria y tiene moderadores que se lo toman en serio. Los moderadores en Menéame son chicos ‘guays’ de entre el grupo de usuarios que, de igual forma que éstos, sacuden noticias y hacen y deshacen como caciques. Menéame deforma las noticias y las machaca. Aquellas que llegan a portada suelen ser links de medios poco fiables y tienen decenas de votos negativos, logrando los positivos a través del sensacionalismo y la provocación.

Considero a Menéame un medio fallido y, como tal, no le tengo ningún aprecio. No quiero ser cínico: lo he usado y lo he usado para hacer auto-bombo de mis propios artículos. Reconozco que la afluencia de usuarios es útil; sin embargo, como medio no se merece mi respeto ni el de sus usuarios, por lo que no tengo problema en usarlo como herramienta a un uso ‘alternativo’ al que le quieren dar.

Te contaré un secreto: la mayoría de las noticias en Menéame son auto-bombo. Si no me crees, lector, ve ahora mismo a su página principal y mira los links que han llegado a portada. La mayoría de los links son blogs de blogspot o blogs personales con noticias de otros medios, copiadas o calcadas. El usuario se convierte en el generador del contenido y en intermediario del mismo. Sobre las empresas que pagan por votos en este tipo de redes, hablaremos otro día.

Noticias en Internet sobre Menéame: Menéame se rompe,  En la Web 2.0 mandan los usuarios, Menéame no acepta críticas, Colorín colorado, Menéame aún no se ha terminado.

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